Las almendras

Introducción

El cultivo del almendro o almendrera -como decimos en nuestra tierra- no ha sido una actividad primordial en la agricultura tradicional de nuestro pueblo, probablemente debido a las bajas temperaturas invernales que ocasionaban que se helase la flor del almendro casi cada año. No obstante, hasta hace poco, era muy común ver almendreras en los márgenes de los campos de tierra rojiza y pedregosa. Actualmente, con la mecanización de la agricultura, el aumento del tamaño y de la potencia de los tractores, muchas márgenes y muchos almendros han sido eliminados de los campos. Actualmente aún podemos ver alguna finca de almendros, que quizá se ha conservado más por motivos sentimentales, que de rentabilidad.

Clasificación


Marcona, Común y Desmayo
  Las variedades de almendras que tradicionalmente se trabajaban eran:
  • Marcona: Es más redonda y regordeta. Bastante apreciada para hacer turrón. Procede de un almendro injertado.
  • Común: Es la variedad autóctona. Se siembran directamente y no se injertan. Son buenas almendras aunque un poco más bastas que las marconas  y que las de desmayo.
  • Desmayo o Largueta: Es más alargada, más fina de piel y menos cáscara. Proporcionalmente es la que tiene la semilla más grande. Procede de un almendro injertado.
 

Las marconas solían ser las más caras, luego las de desmayo y luego las comunes.

Actualmente hay alguna otra variedad que da más producción.

Además, están las almendras amargas, que aparentemente no se distinguen de las otras (mas que en el sabor) y que se usaban para crear nuevos almendros que posteriormente serían injertados con la variedad adecuada.

 

La siembra


 Almendro en el mes de Septiembre
  Las almendreras se sembraban en invierno, en Febrero, en el huerto. Se sembraban en vallos, como las patatas: se abren los vallos, se ponen las semillas y luego se "atierran". La semilla se pone sin quitar la cáscara, a una distancia de un palmo entre semilla y semilla, a una profundidad de unos 4 dedos.  Luego se riegan.

Les cuesta bastante romper la cáscara y salir: unos 2 meses.  Se tratan como si fuera una planta más del huerto. 

Para sembrar se usaban almendras amargas o comunes porque son más fuertes de raíz.

 

El injerto

A los 2 años, en el invierno, se "esmochan" un poco las puntas de los nuevos almendros. Los brotes que salgan de allí hacia arriba serán los brotes nuevos que serán injertados a finales de mayo, para conseguir almendras Marconas o Larguetas. El injerto se llevará a cabo en el caso de que las semillas fueran amargas. Si eran comunes pueden injertarse o dejarse tal cual. En este caso, el nuevo árbol producirá almendras comunes.

A finales de mayo, las plantas miden alrededor de 1 metro. Se injertan a canutillo en lo tierno:

Primero se seleccionan los árboles de la variedad que deseamos implantar en los nuevos almendros y les cortamos los brotes suficientes para injertar todo el plantel que tenemos en el huerto:

Se secciona el brote por encima de una yema nueva. Más abajo se da un corte alrededor,  atravesando únicamente la corteza exterior del nuevo brote. Con una mano se sujeta el trozo que queda antes del corte y con la otra se tira del otro trozo hacia fuera, separando la corteza del nucleo interior, consiguiendo una especie de canutillo hueco de unos 40 - 50 cm, que será lo que luego injertaremos en las nuevas plantas amargas.

Se va a la planta que queremos injertar y en el brote nuevo, con el mismo procedimiento descrito, se saca un canutillo que se tira, dejando en la planta el nucleo del brote. Deslizamos el canutillo que traemos por el nucleo de la planta, hasta que se toquen las  dos cortezas.  El canutillo tiene que entrar un poco fuerte para que no se mueva, pero tampoco hay que pasarse ya que podría romperse. El injerto queda hecho. No se le pone nada encima, ni cinta ni nada. Se quitan todos los brotes originales del injerto hacia abajo y sólo se dejará lo que crezca del injerto hacia arriba.

Si todo va bien, por la yema del injerto, al cabo de 15 días empieza a tirar un nuevo brote. De allí hacía arriba será un árbol de la clase de la que proceda el canutillo.

De tanto en tanto se va dando un repaso y se vuelven a eliminar los posibles brotes que intenten salir por debajo del injerto.

Los almendros se pueden volver a injertar de nuevo si el primer injerto no ha agarrado o bien si se corta años después la almendrera por debajo del injerto y se deja que vuelva a crecer, aunque es mejor injertarlas de jóvenes. Algunas almendreras tiene una rama de cada variedad, porque se ha injertado en varios puntos.

La Plantación


Plantación de Almendros
  En el tercer año, por Navidad, el almendro se trasplanta del huerto al lugar definitivo donde se va a quedar para siempre. Se requiere una tierra "floja" un poco gravillosa. A veces también se plantan en las margenes de los campos.

Es bueno que se vayan alternando los vallos de las diferentes clases de almendras, cada 4 vallos ir cambiando la variedad, aunque no siempre se hace así. Se plantan a 6 pasos uno de otro tanto en sentido longitudinal como en transversal.

Se hace un agujero hasta la rodilla, se echa un poco de tierra nueva (ya que la del fondo del agujero está "cruda") y se pone la planta, quedando mucho más honda de lo que estaba en el vivero (sobre 20 cm enterrada en el vivero y aquí de 50 a 60). Si el árbol se planta poco profundo, luego aguanta mal la sequía.

Las plantas se dejan así y no se riegan. En enero suele llover, si no fuera así, se le echa un par de "pozales" de agua a cada planta.

El ciclo del Almendro

Si todo va bien, en febrero, en cuanto llegan unos días soleados el árbol florece (sale una flor blanca muy bonita). Esto es muy peligroso porque luego si en marzo hace frío (que lo suele hacer) la flor se hiela y ya no saldrá fruto.

El árbol está florido de 15 a 20 días. Cuando los pétalos caen queda "el almendrico" que será la futura almendra. A la vez empiezan a salir las hojas. Es difícil que por nuestra tierra se saquen buenas producciones de almendras porque hay años que hiela incluso en Mayo, quedando a su vez las almendras heladas. Se distinguen porque se quedan pequeñas y con la piel negra.


Almendras a punto de coger
  El almendrico, con su piel verde, sigue engordando a lo largo del verano. A partir de la virgen de agosto, se empieza a abrir el pellejo mostrando ya la cáscara de color marrón (empiezan a "escoscar"). Cuanto más llueve escoscan mejor. Si no llueve no se abren hasta el momento de cogerlas, incluso muchas almendras no llegan a "abrir".

La recolección es un trabajo no muy pesado, que se realiza a partir de la segunda semana de septiembre, en días todavía luminosos y de suaves temperaturas.

Para recoger las almendras se llevan " grandes mandiles", sábanas viejas -telas parecidas a las de las mosquiteras, pero muy grandes- para poner en el suelo, bajo el árbol, rodeándolo. Se llevan unas cañas muy largas. Con las cañas se le pegan suavemente a las ramas y las almendras caen del árbol, sobre los mandiles. Algunas han caído ya empujadas por el aire antes de ir a recogerlas, así que una vez quitados los mandiles se recogen todas las almendras que hay en el suelo.

Luego se vacían las almendras (tal cual han caído del árbol, con piel y todo) de los mandiles en cestas de mimbre para luego ser ensacadas y transportadas a casa. Las almendras de las diferentes clases no se mezclan ya que el precio de venta es diferente.


Máquina Escoscadora
  Ya en casa se escoscan, o sea se separan las almendras de las pieles que las envuelven. Esto se hace en ratos libres. Antiguamente se hacía todo a mano y desde hace unos 25 años se echan las almendras por unas máquinas llamadas "escoscadoras" que realizan la función automáticamente, no obstante siempre hay que estar atentos por si se cuela alguna sin escoscar. Éstas se separan y luego se les quita la piel con un a navaja .

Cuando las almendras no escoscan en el árbol porque no ha llovido, una vez recogidas, se humedecen con agua y dejan tapadas 2 días hasta que se reblandece la piel. Luego se pasan por la máquina.

Después se suelen tender en el granero de la casa donde estén ventiladas para que pierdan la humedad que todavía tienen.

Para el Pilar solían venir los compradores, aunque la almendra dentro de su cáscara puede aguantar mucho tiempo, en perfectas condiciones.


Receta de Almendras Tostadas

Las almendras tiene muchos usos en salsas y postres, pero la utilidad más inmediata es tostarlas en el horno para luego acompañar al café en las sobremesas. Allí va la receta:

 

Se pone al fuego una cacerola con unos 3 litros de agua. Cuando rompe a hervir se le añade 2 pizcas de sal y una fuente de almendras cascadas (unos 2 kilos). Se deja unos 10 minutos más hasta que el agua de un par de hervores.

Luego se sacan las almendras y se escurren. Se espera hasta que están frías.

Posteriormente se depositan en una bandeja en el horno caliente.

Se van removiendo de tanto en tanto, y cuando se empiezan a tostar (se nota porque empiezan a crujir) se sacan y se envuelven con un trapo de algodón, y así permanecen hasta que están frías. Luego se meten en botes de cristal y se procuran cerrar con el mínimo aire posible. Una vez tostadas es mejor no dejarlas mucho tiempo almacenadas porque se reblandecen.


Notas

  • Actualmente quedan pocos almendros y se suele aprovechar los fines de semana para la recolección, cuando vienen los hijos que están trabajando o viviendo fuera del pueblo. Es un trabajo suave, que se realiza en días soleados, con buena temperatura. Los más pequeños que están a punto de empezar la escuela corretean por los campos y van "cascando" (y "catando") más almendras de las que cogen.

  • Antiguamente dependiendo de la clase de almendra, se pagaban a precios diferentes y por tanto no se mezclaban unas con otras, pero ahora las pagan al mismo precio, así que se cogen mezcladas.

  • Siempre se dejan unos cuantos kilos para el consumo familiar. Los ratos perdidos de los inviernos se suelen ir matando en pequeñas ocupaciones como la de cascar almendras, entre otras, preferiblemente al lado del hogar encendido.